Learning

What I needed to learn in high school:

Public Speaking

Project Management

Negotiation

Conflict Resolution

Software Development

Accounting

Financial Planning

Critical Thinking

Art of Selling

Storytelling

People Management

Customer Service

Marketing

“Finding what works begins by courageously digging into what is not working.”

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Pensamientos

Pensamientos

Pensamientos

“Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino.” Mahatma Gandhi

Conversación

– Abuela, ¿cómo se pierde la vida?

– La vida se pierde de muchas formas hijo. Se pierde cuando quieres vivir la vida de otros y no la tuya.

– Se pierde criticando los errores de otros, y no mejorando la tuya.

– Se pierde cuando te lamentas a cada momento por haber fracasado y no buscar soluciones para poder triunfar.

– Se pierde, cuando te la pasas envidiando a los demás, y no superándote a ti mismo.

– Se pierde cuando te enfocas solo en las cosas negativas, y dejas de disfrutar las cosas buenas.

– La vida no se pierde cuando dejas de respirar, sino cuando dejas de ser feliz.

 

El león sediento

Un atardecer, el gran león se encaminó hasta un lago cercano para beber. Era su lago favorito porque sus aguas eran limpias y cristalinas. Cuando el felino inclinó la cabeza y se dispuso a calmar su sed, vio su rostro reflejado en ellas y creyó que otro león lo miraba con ferocidad.

Asustado, dio un salto hacia atrás.

– Este debe de ser el león encargado de custodiar el lago. Me atacará si intento beber aquí – pensó.

Atemorizado, se alejó de la orilla, esperando que, tal vez más tarde, el guardián se iría. Pero la sed lo acuciaba y decidió volver a intentarlo.

Y otra vez, al inclinar la cabeza se encontró con el león del lago observándolo. Quiso asustarlo y abrió sus fauces todo lo que pudo, dejando escapar un terrible rugido, pero lo mismo hizo el león del lago. Muy asustado, el león se alejó tan aprisa como pudo.

Como la sed iba en aumento, lo intentó varias veces y siempre estaba allí aquel maldito león para impedirle beber.

Hasta que llegó un momento en que, desesperado por beber, decidió jugarse la vida si era necesario y tomó la determinación de meter su morro en el agua pasara lo que pasara.

Se acercó a la orilla e introdujo rápidamente la boca en sus cristalinas aguas y, en ese momento, el “león guardián” se desvaneció.